Suministrar medicamentos

Suministrar la medicación a un niño es una responsabilidad importante. Es mejor y más seguro que el niño reciba la medicación en la casa. Las dosis de hasta tres veces por día casi siempre se pueden dar antes y después del horario de cuidado del niño. Cuando la frecuencia de la dosis requiere que se le dé una de ellas durante el horario de su cuidado, las personas que lo tienen a su cargo deberán establecer unas pautas de acuerdo con las normas nacionales y locales.

¿Por qué es importante suministrar medicación?

Los medicamentos han sido desarrollados para ayudar a los niños a combatir enfermedades de corto y largo plazo, y para mejorar su salud y su vida. Para tratar enfermedades y evitar problemas de salud es esencial cuidar la administración de estos medicamentos dándole las dosis exactas.

Cada niño reacciona de manera particular a la medicación. Además de las medicinas recetadas por sus médicos, las familias pueden adquirir de manera independiente muchos medicamentos, hierbas, vitaminas o confeccionar remedios caseros. Como todos ellos afectan el cuerpo y pueden interactuar entre sí, TODOS deben ser considerados como medicación en los lugares en que se cuidan niños.

Los medicamentos incluyen:

  • Remedios recetados por un médico o profesional sanitario, como:
    • Antibióticos.
    • Medicamentos para convulsiones o problemas de conducta.
    • Inhaladores para el asma.
    • Medicamentos para otros problemas de salud.
  • Medicamentos de venta libre, como:
    • Pastillas para resfríos.
    • Jarabes para la tos.
    • Vitaminas.
    • Calmantes como aspirina, paracetamol o ibuprofeno.

Cómo suministrar la medicación de manera segura

Para suministrar la medicación de manera segura, siga esta guía:

  • Seleccione a una de las personas a cargo del cuidado de los niños para que sea la que siempre suministre la medicación.  Esto mejorará la precisión y seguridad.
  • ANTES de darle medicación a un niño, compruebe estos 5 elementos:
    1. NIÑO – asegúrese de que le va a dar el remedio al niño que corresponde.
    2. MEDICAMENTO – asegúrese de que tiene el medicamento que corresponde para ese niño.
    3. DOSIS – asegúrese de que le va a suministrar la cantidad correspondiente.
    4. VÍA – esté seguro de que suministra el remedio en la parte del cuerpo que corresponde Por ej.: Las gotas para los oídos no se deben administrar por boca.
    5. MOMENTO – asegúrese de dar la medicación dentro de la media hora previa o posterior al momento especificado en las instrucciones dadas por el pediatra.

Documentación sugerida para reducir las probabilidades de cometer un error

  • ANTES de dar la primera dosis tenga el frasco con la etiqueta de la farmacia, las instrucciones del médico pegadas en el frasco o en un papel separado y, además, la petición por escrito de los padres. Asegúrese de que los documentos no se contradigan entre ellos.
  • Lleve un registro por escrito de la administración de cada dosis. También es importante que deje documentadas las dosis que no se dieron o que se dieron más tarde de lo establecido, así como las equivocaciones. Esto ayuda a evitar errores en el futuro y contribuye a mejorar la salud y seguridad de los niños.

Consejos sobre cómo guardar los medicamentos

  • Conserve el medicamento en el mismo edificio en que se cuida al niño y a la temperatura recomendada en el frasco. Algunos medicamentos deben estar refrigerados. Cuando la medicación va y vuelve de la casa al lugar en el que se cuida al niño, aumenta el riesgo de dosis que se olvidan, medicamentos perdidos, conservación insegura o de que otros niños tomen accidentalmente el medicamento. Muchas farmacias dan la posibilidad de  “repartir” la receta en dos recipientes sin cargo extra, uno para la casa y otro para el lugar que cuidan al niño.
  • Guarde todos los medicamentos en un lugar seguro, fuera del alcance de los niños.